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lunes, 18 de octubre de 2010

No te sientas mal por sentirte mal.

No te sientas mal, por sentirte mal.


La sociedad actual promueve de forma casi compulsiva a estar permanentemente en un estado "euforia" o bienestar emocional, casi a toda costa. Esta compulsión puede hacernos huir de manera inconsciente de momentos en los que "tocamos fondo", calificándolos de nagativos y por supuesto como desagradables. Suele ocurrir que si compartimos con un familiar o amigo, esta sensación de estar "bajos", semidepresivos o tristes, nos aconsejen buscar rápidamente una salida, mediante alguna actividad para despejar ese momento, para "tapar" o evitar la sensación incómoda, o en el peor de los casos mediante la ingesta de productos que en nada pueden beneficiar.

Huir de nuestros momentos de tristeza, de las emociones grises, nos priva de la posibilidad de

contactar profundamente con nuestras necesidades olvidadas, y por tanto con posibilidad de revisar los aspectos, que tal vez no estén marchando del todo bien en nuestra vida y que necesitan una revisión, rectificación o actualización.

Somos un pequeño universo que se sirve de ciclos naturales, al igual que los ciclos de la naturaleza: el día y la noche, o de las estaciones, para que también circulemos por los momentos de "noche" o "invierno" emocional. Momentos en los que si somos capaces de vivenciar y traspasar, a buen seguro nos aportarán un descubrimiento y conocimiento más profundo de nosotros mismos.

De la misma manera que no podemos pretender que luzca siempre el sol, tampoco se puede forzar nuestra naturaleza para que siempre permanezca en el mismo estado, bien sea el de la alegría o el de la tristeza, ya que situarse siempre en uno de los dos, correspondería a un desequilibrio.

En los momentos bajos, puede surgir un crisis de crecimiento. Transitarla no tiene que ser necesariamente en solitario o sin ayuda, ya que si se considera oportuno, se puede recurrir, por ejemplo: a esencias florales para paliar la angustia que suele acompañar estos periodos o iniciar una terapia humanista que ayude a integrarlas.

En el recorrido de la existencia es muy positivo que transitemos con fe, paciencia y amor, por esos momentos de oscuridad del que sin duda, resurgiremos renacidos y con mayor sabiduría y fuerza.


Mª Dolors Pozo

Terapeuta Gestáltica

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